lunes, 31 de enero de 2011





















Es curioso cómo siempre consigue arrancarme una sonrisa. No puedo evitarlo, se me dibuja en la cara sola. Y mejor todavía, me ilumina el corazón. Hay sonrisas falsas, que sólo manipulan el rostro. Pero no consiguen engañar a nadie, la sonrisa de verdad no se ve en los labios. Se ve en los ojos, que brillan de repente. Es extraño; por muy mal que vayan las cosas, por mucho empeño que ponga yo en estar enfadada o triste, siempre aparece esa sonrisa. Siempre aparece esa persona que consigue arrancármela. Que consigue robármela. Y hacía mucho que no sonreía de esta manera. Hacía mucho que los motivos para estar seria eran mucho más fuertes, hacía mucho que nadie conseguía derribar mi protección a prueba de robos. Y ahora ya no estoy segura de si ha vuelto la sonrisa o me la han robado. La cuestión es que me gusta sentir esa luz en mis ojos. Me gusta sentir el corazón brincando en el pecho. Me gusta sentir el aleteo de mi alma. Y me gusta sentir que vuelve a haber un siempre.
Por eso Gracias amiga por sacarme siempre una sonrísa
y una de verdad!

domingo, 30 de enero de 2011


















Ya no te búsco. Ya no me doy vuelta para ver si estás. Ya no te leo. Ya no te espío.
Ya no te googleo, ni te busco en internet. Ya no escucho el compilado de nuestras canciones y lloro, sino que te recuerdo con una sonrisa y nostalgia, como algo lindo que pasó y dejó esto, que no sé que es, pero lo vivo y aprendo. ¿Y cuánto tiempo pasó ya? Mucho, no?
Te juro que muchas veces me pregunto si pensás en mí tanto como yo en vos.
Todo pasa por algo. Siempre pensé así. Entonces supongo que lo que no pasa también tiene sus motivos, ¿no?













Me importa una mierda lo que te pase, porque a vos te importó una mierda lo que me pasaba a mí. Te importó una mierda que yo confiara en vos, te importó una mierda lo que yo sentía por vos. Te importó una mierda cagarme. Así que ahora ya está. Yo no tengo nada más que hablar con vos ni me interesa lo que tengas para decirme porque esas palabras salidas de tu boca no las creo, no me sirven, no me llenan, no significan nada . . . No valen nada. O mejor dicho, valen lo mismo que vos . . . Menos que la nada misma. Mientras hablaba con él y le decía todo esto, pensaba: Este hijo de puta me llama para cagarme la vida justo en este momento de debilidad cuando me siento tan mal y tengo tantas cosas dando vueltas en la cabeza y también pensaba que cuando cortara el teléfono me iba a sentir peor. Pero no. No fue así. No se porqué y no quiero averiguarlo, pero me siento mejor, me siento como más liviana y sobre todo siento que ese nudo en la garganta de angustia y ese malestar en medio del pecho ya no están, y me siento mejor. Siento un alivio. Ya no lloro más. No me interesa el pelotudo ese, y todo lo que no me haga bien. Yo no quiero sufrir más, no quiero estar mal, no quiero sentir dolor, no quiero estar angustiada, no quiero ese nudo en la garganta, no quiero el dolor en el pecho, no quiero ese vacío en mi corazón.

sábado, 29 de enero de 2011



















No quisiera que acabe lo que hoy me tiene
idiota;

viernes, 28 de enero de 2011





















No puedo darte soluciones para todos los problemas de la vida, ni tengo respuestas para tus dudas o temores, pero puedo escucharte y compartirlo contigo. No puedo cambiar tu pasado ni tu futuro. Pero cuando me necesites estaré junto a ti. No puedo evitar que tropieces. Solamente puedo ofrecerte mi mano para que te sujetes y no caigas. Tus alegrías, tus triunfos y tus éxitos no son míos. Pero disfruto sinceramente cuando te veo feliz. No juzgo las decisiones que tomas en la vida. Me limito a apoyarte, a estimularte y a ayudarte si me lo pides. No puedo trazarte limites dentro de los cuales debes actuar, pero si te ofrezco el espacio necesario para crecer. No puedo evitar tus sufrimientos cuando alguna pena te parta el corazón, pero puedo llorar contigo y recoger los pedazos para armarlo de nuevo. No puedo decirte quien eres ni quien deberías ser.
Solamente puedo quererte como eres y ser tu amigo.




















Porque por más que me equivoque, y me caiga mil veces,
sin estos tropezónes y equivocaciones hoy no sería lo que soy.

jueves, 27 de enero de 2011




Muere lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no oye música, quien no encuentra gracia en sí mismo. Muere lentamente quien destruye su amor propio, quien no sedeja ayudar. Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito repitiendo todos los días los mismos trayectos, quien no cambia de marca, no se atreve a cambiar el color de su vestimenta o bien no conversa con quien no conoce. Muere lentamente quien evita una pasión y su remolino de emociones, justamente estas que regresan el brillo a los ojos y restauran los corazones destrozados. Muere lentamente quien no gira el volante cuando está infeliz con su trabajo, o su amor, quien no arriesga lo cierto ni lo incierto para ir detrás de un sueño, quien no se permite, ni siquiera una vez en su vida, huír de los consejos sensatos. Vive hoy. Arriesga hoy. Hazlo hoy. No te dejes morir lentamente.
NO TE IMPIDAS SER FELIZ!



















No me importa lo que piensen de mí total yo sé quien soy quien no soy.
Que pienso y que no. Yo sé como soy y como no soy. Que digo y que no.
Que hago que no hago.
























No hay peor sentimiento que el desamor, y

hace días que no me lo puedo sacar de encima . . .













Miedo

Miedo a no saber qué decirte, miedo a no saber cómo expresarlo, miedo a que no me escuches, miedo a que no me entiendas, miedo a que me malinterpretes, miedo a no saber decidir, miedo a dar la cara, miedo a meter la pata, miedo a no saber valorar lo que tengo, miedo al fracaso, miedo a la mediocridad, miedo a la irresponsabilidad, miedo a la ignorancia, miedo a tener que huír, miedo a las cadenas, miedo a los prejuicios, miedo al racismo, miedo a la violencia, miedo al dinero, miedo al poder, miedo a la guerra, miedo a mis sentimientos, miedo a que me hagas daño, miedo a que no me perdones, miedo a no quererte, miedo a que no me quieras, miedo de no atreverme a demostrarte mi cariño, miedo a que me mientas, miedo a perderme, miedo a perderte, miedo a dormir demasiado, miedo a querer dormir para siempre, miedo a no poder controlar mis emociones, miedo a tener que olvidar, miedo a enamorarme de la persona incorrecta, miedo a sufrir, miedo a dejarme llevar, miedo a que sea demasiado tarde para pedir disculpas,miedo a que me rechaces, miedo a hundirme, miedo a que no me eches una mano,
miedo a que me ignores, miedo a envidiarte, miedo a tener celos, miedo a destruir, miedo adecepcionarte, miedo a pasarme de la raya, miedo a la timidez, miedo a las personas, miedo a
mí misma.

martes, 25 de enero de 2011



















Yo puedo ser falsa, caprichosa, celosa, malhumorada, molesta. Pero también puedo ser buena, educada, simpática, divertída, comprensíba, y mucho más. Puedo
ser buena amiga, una que escucha, aconseja, conparte, confía, cuída y aveces siento que eso no háce falta para caer bien, ó que no lo valoren también te hace sentir insuficiente. Yo hago todo lo posíble para caer bien. Pero a veces la única solución es cambiar, aunque no séa la correcta.


A medida que pasa el tiempo, te das cuenta de cómo van cambiando las cosas. El día de hoy, ya no crees lo mismo que pensabas ayer. Lo que sientes hoy, es diferente a lo que sentiste tiempo atrás. Las personas que quisiste, o creíste hacerlo ahora pasan a ser parte de tus recuerdos, y todos esos ‘te quiero’, ‘eres el amor de mi vida’, te das cuenta que no son cierto. ¿A cuántos se los dijiste, y pensaste que era la persona indicada? Sí, fueron muchos quizás, y sí, te equivocaste. Porque el día de hoy te diste cuenta de que esa persona que creíste querer, ya no está, que la persona que pensabas que era el amor de tu vida, ya ni siquiera se te cruza por la cabeza. Y es que las personas cambian, el tiempo avanza, los sentimientos varían y cada día, con cada cosa que te pasa aprendes algo, que influye en tu manera de ver la vida. ¿Cuántas veces sentiste que se te venía el mundo abajo porque la persona que creías amar se marchaba de tu vida? ¿Qué hiciste? Lloraste, pataleaste, sufriste, te amargaste. Pero el tiempo pasó, y poco a poco la herida sanó. Conociste a otra persona que te devolvió la alegría, la esperanza, la ilusión y ese sentimiento que tanto querías enterrar, renació. Volviste a sentirte con vida, volviste a creer en el amor. Pero ya no era la misma persona, era otra. Y pudiste decir de nuevo, ‘te quiero mi amor’. ¡Cómo es de irónica la vida! Muchas veces nos tropezamos y nos golpeamos tan fuerte que quedamos inconscientes. Pensamos que ya nada tiene sentido, el motor de vida se apaga, te viene el desgano, la rabia, la impotencia, la desilusión y la decepción. Juras no volverte a enamorar. Empiezas a desconfiar, empiezas por jugar y pasarla bien, pero luego la ruleta de la vida te pone a otra persona que te devuelve todo aquello que te quitaron tiempo atrás y el ciclo se repite.

lunes, 24 de enero de 2011





















Me gustaría huír de vos. Pero si no vinieras corriendo a encontrarme, me moriría.
Yo no busco al amor de mi vida, yo no busco perfección, ni sueño con el príncipe azul, no importa cuántos sean sus defectos, mientras logre hacerme sonreír, a pesar de mi malhumor, no importa cuán demostrativo sea, mientras encuentre la forma de expresar todo su amor.









No aprendemos a amar cuando encontramos a la persona perfecta. Lo hacemos cuando llegamos a ver de manera perfecta a una persona imperfecta.

domingo, 23 de enero de 2011
























Siento miedo, mucho miedo,

.....................me libero y me dejo llevar.





Lo peor del amor es cuando pasa, cuando al punto final de los finales no le quedan dos puntos suspensivos.

Llegué a la conclución de que hago cosas que sé que los demás no harian por mí, y si lo sé para que lo hago si núnca obtengo respuesta del otro. No lo hago para que me asientan, simplemente que valoren, me entiendan, que se pongan en mi lugar. Quizás lo hago porque me gustaria que lo hagan por mí, ó simplemente porque yo ya sentí esa tristeza. Porque siempre se hace lo que no te gusta que te hagan, en este caso es al reves hago lo que me gustaria que me hagan.

sábado, 22 de enero de 2011



















Me gustas tú, solamente y nadie más que tú.

















Hay un concepto que ronda perpetuamente mi cabeza; nunca se sabe lo que puede pasar mañana. Es más que una impresión o una percepción y está muy lejos de ser una vana sospecha. No sé si clasificarlo como una idea abstracta o concreta, complejo, ¿no? Es tan simple como suena. ¿Cuántas cosas te están pasando ahora que hace 6 meses nunca hubieras imaginado? ¿Cuántas de las cosas que considerabas esenciales hoy te faltan y seguís de pie? ¿Cuánta gente que creías conocer hace un par de meses hoy son completos desconocidos? ¿Cuántas cosas qué hace un año te hacían mal hoy te causan risa? ¿Cuánta gente importante hoy no tiene ni la más mínima trascendencia en tu vida? ¿Cuántas cuestiones constantes del pasado hoy son las más frívolas? ¿Cuánta gente jamás hubieras pensado que te iba a defraudar? ¿Cuánta gente jamás hubieras pensado que hoy iba a estar tan cerca? ¿Cómo te imaginabas tu vida hoy hace sólo tres meses?



Me gustaría ser capaz de hacerte sentir el dolor que yo estoy sintiendo, no para que sufras y te sientas mal, sino para que veas cómo es, hasta qué punto duele. Ser capaz de hacerte ver que me desilusiona que cometas una y ótra vez el mismo error, el que prometiste subsanar tantas veces.

jueves, 20 de enero de 2011

Me cansé de mí, de mis pensamientos, me cansé de llorar para sentirme bien, me cansé de pensar que vendrán tiempos mejores, me cansé de sonreír y decir Estoy bien. Me cansé de poner el mismo CD cada vez que pienso en vos, me cansé de tener que ser yo la que inicia la conversación, me cansé de preguntarte que te pasa, me cansé de tu indiferencia, de tu rechazo. Me cansé de caminar por las mismas calles, el mismo colectivo; el mismo tren, los mismos asientos, los mismos caminos; la misma gente; la misma rutina. Me cansé de mi ropa, de mis complejos, me cansé de llorar, de pensar, de sentir, me cansé de arruinar todo, de no iniciar nada. Sí, me canse de todo lo que me rodea, pero es cuando me canso de mí que empiezo todo de cero. Aprendí con el paso del tiempo a convivir con mi propio hartazgo, a remar contra mi rutina, a luchar contra mis miedos y a evitar los errores. Hoy puedo estar harta de mí misma, pero siempre te estaré observando. Porque aunque me canse de mí, aún no encontré la fórmula para cansarme de vos.